Por el robo a un abogado en San Isidro: detuvieron a otro de los ladrones y sus propios vecinos quisieron lincharlo

En agosto pasado protagonizó una fuga de la cárcel de Campana. Un mes después, el 27 de septiembre, protagonizó con otros cómplices un violento asalto en Martínez, en San Isidro. Las víctimas fueron el abogado Guillermo Cabanellas y su esposa. Este fin de semana, Andrés Ponce, de 20 años, fue detenido nuevamente. Lo capturó la Policía de la Provincia de Buenos Aires en Los Polvorines, partido de Malvinas Argentinas. A Ponce no lo querían en su barrio: cuando era trasladado por el personal uniformado, sus propios vecinos quisieron lincharlo.

Según informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales, Ponce fue indagado el sábado pasado por la fiscal Carolina Asprella, que está a cargo de la investigación del robo sufrido por Cabanellas y su esposa.

“El sospechoso se negó a declarar durante su indagatoria”, explicaron las fuentes consultadas.

Los delincuentes se sacaron fotos durante el robo

Ponce fue atrapado el viernes pasado en una casa abandonada de Los Polvorines por personal de la Estación de Policía Departamental de San Isidro, dependiente de la Superintendencia de Seguridad Región AMBA Norte I de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.

“El sospechoso fue aprehendido después de una persecución, cuando el personal policial que lo buscaba lo descubrió mientras caminaba hacia la casa de su padre. Al darle la voz de alto, intentó escapar y comenzó a correr; finalmente fue atrapado en una casa abandonada”, dijeron fuentes del caso.

Como se dijo, Ponce se había escapado de la Unidad 57 del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), situada en Campana, el 20 de agosto pasado. Junto con otro interno escalaron un muro después de hacer una soga con telas a las que les pusieron un gancho de hierro.

Ponce no es el primer detenido por el robo a Cabanellas, que, además de abogado especializado en derecho societario, es economista, profesor, investigador argentino y autor de más de 65 libros y 100 artículos publicados en la Argentina, Estados Unidos y diversos países europeos.

Tres días después del atraco, personal de la policía bonaerense detuvo a otro de los presuntos ladrones, Agustín Brian Brítez, de 23 años, y a su novia, Katherine Lovaiza, de 25 años.

Los investigadores aseguraron que en poder de los sospechosos fueron halladas pertenencias del abogado y de su esposa, Claudia Lucchesi.

Lovaiza fue detenida por su presunta participación en el robo. Su rol habría sido el de “resguardar parte del botín” y “procurar la impunidad de Brítez”. También está acusada de haber usado las tarjetas que le sustrajeron a Lucchesi para intentar pagar compras en un centro comercial de Pilar.

Cuando fue indagada por la fiscal Asprella, la joven sostuvo que “había pensado que las tarjetas eran de la tía de Brítez” y “también explicó que no sabía que los elementos secuestrados en su casa eran de procedencia ilícita”, según reconstruyó LA NACION de fuentes judiciales.

Los elementos secuestrados en poder de Ponce

Brítez, en cambio, se negó a declarar en su indagatoria ante la representante del Ministerio Público de San Isidro.

El robo, protagonizado por cuatro ladrones, ocurrió en la madrugada del domingo 27 de septiembre en una propiedad situada en Paso al 1000, Martínez. Los delincuentes ingresaron por una ventana ubicada en la parte trasera de la casa. Para evitar ser identificados, llevaban guantes y tenían los rostros cubiertos.

Una vez dentro de la propiedad, redujeron al abogado y a su esposa. Lucchesi fue atada, mientras que Cabanellas, de 76 años, fue inmovilizado y le dieron una paliza durante el asalto.

Los delincuentes recorrieron la casa y sustrajeron teléfonos celulares, computadoras, 4800 dólares, alhajas, ropa, cámaras de fotos, tarjetas de crédito y débito y carteras de mujer. Antes de escapar, además, los maleantes obligaron a una de las víctimas a realizar una transferencia bancaria.

Como parte del botín, los ladrones se llevaron también el automóvil de la mujer.

Tras el robo, Brítez, que habría participado de otros robos en la zona, se fue a la casa de su novia. Llegó con una cartera de mujer.

“En su indagatoria, Lovaiza dijo que cuando llevaba a Brítez hacia la casa de su abuela se detuvieron en un paseo de compras y él le dio unas tarjetas para que hiciera compras. La joven sostuvo que no sabía que eran robadas; afirmó que pensó que eran de la tía de su novio. También dijo que cuando volvió a su casa se encontró con la cartera, el reloj y la cámara, y fue en ese momento que advirtió que Brítez los había dejado”, agregaron las fuentes consultadas.

Por el robo a un abogado en San Isidro: detuvieron a otro de los ladrones y hasta los vecinos quisieron lincharlo

Para identificar a Brítez, los detectives judiciales y policiales contaron con la colaboración de personal de la Secretaría de Seguridad de la Municipalidad de San Isidro, que aportó el análisis de las filmaciones de las cámaras de seguridad, tarea que permitió realizar el seguimiento de la huida de los delincuentes.

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